Conversation in the Cathedral

Conversation in the Cathedral - Mario Vargas Llosa

A Haunting tale of power, corruption, and the complex search for identity, Conversation in The Cathedral takes place in 1950s Peru during the dictatorship of Manuel Apolinario Odría Amoretti. Over beers and a sea of freely spoken words, the conversation flows between two individuals, Santiago and Ambrosia, who talk of their tormented lives and of the overall degradation and frustration that has slowly taken over their town. Through a complicated web of secrets and historical references, Mario Vargas Llosa analyzes the mental and moral mechanisms that govern power and the people behind it. More than a historic analysis, Conversation in The Cathedral is a groundbreaking novel that tackles identity as well as the role of a citizen and how a lack of personal freedom can forever scar a people and a nation.

Published: 2005-02-01 (Harper Perennial)

ISBN: 9780060732806

Language: English

Format: Paperback, 608 pages

Goodreads' rating: -

Reviews

Lowe rated it

Terminé la lectura de mi regordete ladrillo. Qué buena novela! Qué bien escrita! Detesté a muchos personajes, pero eso sólo lo puede hacer un gran escritor que logra envolverte irresistiblemente en su historia y despertar esa emotividad. Son los años 60, en Lima, durante la dictadura de Odría. Aclaro esto, porque bien podría ser cualquier otro dictador latinoamericano, en alguno de nuestros países que han vivido esta experiencia política y social. Los atropellos, la manipulación de las "masas" a través de los medios de comunicación, los acarreados, etc., todo podría haber sido el relato de cualquier país latinoamericano en la década que gustemos elegir. No faltará el momento en que pueda uno pensar "esto está pasando hoy", y esta novela fue escrita hace ya 50 años!Zavalita es el hijo de una familia limeña bien acomodada y a través de la conversación que tiene con quien fuera el chofer de su padre, se da todo el relato de esta etapa en Perú. La familiaridad del lenguaje peruano, los lugares, la comida, son elementos que a mí me hicieron revivir una etapa de mi vida en que tuve el privilegio de vivir en Lima, y por lo tanto, encontré un valor emocional aún mayor. Para todo el que no ha tenido contacto con la cultura peruana este aspecto puede pasar desapercibido e indiferente, quizás. La universalidad de los personajes hace que esta lectura sea un deleite, de cualquier manera, porque es muy fácil relacionarse con los sentimientos y pensar de uno y otro. Eso sí: aquí no hay héroes, no hay villanos absolutos, ni redentores, ni el "bueno" de la película. Todos y cada uno sobresalen por ser crudamente humanos.Se las recomiendo.

Enrica rated it

I've started this book several times before and have never been able to get very far. But this time I slowly got myself into its rhythm and enjoyed it. It certainly does have a lot to say about the search for personal identity in a corrupt world under a corrupt government which oppresses every attempt to proclaim a personal identity. In this case it's Peru in the 1950's, but one gets the sense that it could be aywhere, anytime. It's a masterwork of character development and, indeed, an example of why Vargas Llosa won the Nobel Prize in literature last year.

Taddeo rated it

Vargas Llosa es un conchasumadre. Se metió un país entero en 800 páginas. Y tú dirás, bah, pero si Fitzgerald en el Gran Gatsby se metió a EEUU en menos de 300 págs. Tmr, cállate, carajo. Que te peguen un tiro. NADA QUE VER. Porque al cerrar el libro, a mí me da la sensación de que la monstruosa complejidad del Perú de Odría ((de cualquier Perú (de cualquier país)) solo puede contarse con una estructura como ésta, con unas cajas chinas del demonio y una kilometrada semejante. Pocas veces una novela me había hecho sentirme tan mierda y tan complacido al mismo tiempo. Los ojos de Vargas Llosa, huevón. Esos ojos que no sé qué color tienen. Quizá castaños. Son los ojos de un escritor, de un tipo que desde el momento en que decide que va a escribir a muerte se tatúa unas coordenadas en las pupilas para poder registrarlo todo bonito, para poder entenderlos, para asociarlos, para recordarlos a todos, con sus gestos, sus palabras primero, y luego en un plano más fucked up, para poder desnudarlos en el papel, para exponerlos como ni ellos mismos se han visto. Para sumarlos a todos en una sopa espesa y grisácea y obtener así un país. Esa mirada de escritor que a veces duele, que a veces asquea, que te tiene dentro de la pieza pero fuera al mismo tiempo, Varguitas. Toda la disciplina de cachaco, para poder parir un buque semejante. La precisión en el diálogo, en los registros. El manejo de la descripción. No te voy a decir qué color de ojos tiene Hortensia hasta la página 600. A Zavalita, ni un pelo te lo voy a describir. Páginas de tierra y suciedad, de dolor zambo, dolor denso y cochino, de dolor almidonado, dolor caro y oliendo bien, dolor exitoso, reprimido, dolor cobarde y mediocre, apático. El todo por sus partes. Un lienzo enorme cortado en cuadraditos que te dan uno por uno. Infiere, mierda. Ni un solo vistazo íntegro de todo. Eso para tu cabeza, Rodrigo, él sabe lo que hace. El todo por sus partes, he dicho. Cayo Mierda.-Joderlo a ése es lo más fácil del mundo sonrió Paredes-. Por el lado de su vicio.-Por ese lado no -dijo él, y miró a Paredes, bostezando de nuevo-. Por el único que no.-Ya sé, ya me lo has dicho -sonrió Paredes-. El vicio es lo único que respetas en la gente.